Mostrando entradas con la etiqueta #Altar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Altar. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de septiembre de 2024

Para las estrellas y su polvo


                                                                                                                                                       A Azalea 

Somos una combinación de personas queridas y odiadas, somos una combinación de palabras y voluntades que en su momento preciso en la historia nos cambiaron para bien o para mal o para peor la vida.

 Todo lo que miramos, cómo lo miramos, por qué lo miramos es por una mezcla rica de emociones, de sueños, de la naturaleza, de los colores, de la cualidad de las personas, de la importancia del evento.

Somos polvo de estrellas… cosmos en la piel, en la palabra, en la célula, en nuestros átomos. Estamos para interaccionar de otros, para enlazarnos o repelernos. Para aprender de sus errores conjugados con los nuestros.

Algunas son más estrellas, algunos somos más polvo, y no estamos exentos de contaminación con heces fecales por ello es de este mundo que además de estrellas y polvo exista caminando por ahí tanta mierda.

Los antiguos veían en el cielo guía, encontraban en las abuelas sabiduría y en personas ciertas cualidades que inspiraban respeto, miedo, osadía para hacerse compañía en este ciclo de aprendizaje y error perpetuo, a veces afortunado, a veces semi cíclico. Pero siempre gratificante cuando conectas con los seres adecuados, en sintonía, que vibran en el mismo piso de sueños que tú, personas con las que sientes y crees que es posible cambiar la realidad.

Y a veces esas personas tiene tanta magia que brillan, entonces creemos que siempre van a estar, como las estrellas, pero olvidamos que somos polvo de ellas que “lo nuestro es pasar” Así olvidamos agradecer en su momento. A veces olvidamos que agradecer es un verbo que se conjura en presente porque el futuro es tan lejano y fugaz. Altares en vida, velas de gratitud encendidas con nuestra alma pueden tener muchas formas, un abrazo, una foto, un lienzo terminado, un mensaje de texto, una película, un muy sentido te extraño, un ¡gracias! Una lágrima escurriendo desde el alma de puro sentimiento, la voz cortada al saludar, la tan infravalorada vulnerabilidad.

Este es mi altar en vida, una prosa mal que bien lograda, pero desde el corazón…


Gracias 

por tu existencia

 por dar y confiar

Estas son cien velas 

que enciendo hoy 

por ser polvo 

                Y estrella 

               de cinco picos 

                                         y roja

                                    y negra 


Por apostar a los de abajo 

                 y del lado del corazón.


 

M.D. 7/9/24

miércoles, 28 de agosto de 2024

Altar

 Chirría la puerta 

Dentro de mí 

El hambre de ayer me invade 

Y el alma se deshace en gemidos roncos

Palpita un corazón que sangra desde antes

Desde vidas pasadas

Por el vacío cósmico que nos separa

La hora pasa 

Y el insomnio sigue entre las sombras 

Cobrando formas mundanas 

Ya no estoy aquí 

Y lo corroboro

Porque tropiezo con esa espuma salina 

En la orilla de un mar desconocido 

Me acompaña ese perro vagabundo

Que espanta a los otros 

Que fingen que duerme en el vagón del olvido 

Por qué el reloj avanza más de prisa?

Escucho sus manecillas marcar los segundos

Me asusta el pasar del tiempo 

Tic tac

Y el ventilador marca los segundos

Y el tiempo va de de prisa

Las manecillas del reloj 

Susurran viento

Frescos minutos 

Que se aproximan 

Llega la hora de postrarse

Expiar las culpas 

 ante el altar...


Mirna Romero