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lunes, 2 de octubre de 2023

Un ejercicio de cordura

 Me despertó el sonido de la campana y pensé: "dejen dormir, caray no me hagan eso, la basura la llevo conmigo". Sí, desde que amenece me cuento chistes, juego con las palabras y me río de mí misma. No, no estoy loca, en realidad es lo que me mantiene cuerda.

Está bien, me concentro en lo que les quiero relatar. A partir de ese día comencé a escuchar campanas. No era el camión de la basura, son esos mensajes que me llegan a veces al despertar.

Todos los días escucho el sonido, me pongo alerta, tomo el lápiz y el papel que tengo al lado de la cama; pero, ¿qué creen?, llevo tres meses intentando descifrar los mensajes.

Mañana saldré a ver si se trata del camión de la basura.


Fernanda Arévalo

domingo, 20 de febrero de 2022

No hay más qué...

 

En el horizonte sólo alcanzo a distinguir lo mismo de siempre. Me dirijo hacia allá sin remedio. Avanzo. Como debe ser. Cuadrados, círculos, las mismas formas geométricas que me esperan. Y así, camino hacia la eternidad. Doy vueltas al círculo, zigzageo un rato, doy tres brinquitos y retrocedo. A veces camino en línea recta. Tal vez un día, con mucho esfuerzo alcance la cima de la pirámide. ¿Y para qué? Volveré al mismo ritual eternamente. Nunca caeré al cielo ni despertaré invertida, en un anime japonés. Ni el cuadrado será un cubo. ¿Buscar nuevos horizontes? ¿Tomarse de las manos? no hay más que atrapar la luna en una fotografía, en un sueño.

sábado, 29 de enero de 2022

Color de cuarentena

El techo de la habitación se encontraba cubierto de paraguas amarillos. Ella volaba al rededor. Recien comenzó la cuarentena adquirí el habito de pasar el día recostada mirando al techo. 

Una tarde lluviosa, él, quizás con el afán de hacerme salir al patio, me regaló un paraguas. Era amarillo intenso. Le dije que trajera más de ese color. Siempre eran tonos y tamaños distintos. No había tiendas abiertas, sin embargo, Jesús los conseguía para mí. 

Un día le pedí material para crear una obra de arte. ¿Yo era artista? No lo recuerdo. Trajo todo y me abandó, parece ser que se cansó de mi letargo. No me importa. Creé mi propio cielo. 

A veces oigo que deja comida en la alacena y cuando el hambre es insoportable me paro y como algo. Ayer comencé a ver una playa. Cierro los ojos, la contemplo y escucho una voz que me llama, volteo al cielo y es un aguila que me dice: ven, ven... ¿o será una gaviota? Da igual, si quiere que venga ella, aquí la espero.

Alma

 Dicen que es lugar común,
que los poetas no la nombran,
que debería de evitarla,
pero a ella debo volver.

No sé si ella es quien añora
o soy yo que la extravié
y ya no pudo encontrarme.

Tal vez ella es la que busca
aquel lugar primigenio,

¿o soy yo -que la extravié-
y ella es ese lugar
que no volvió con el canto?

Busco en ríos, mares y lagos,
da igual la forma del agua,
sé que ahí nos encontraremos.

domingo, 16 de enero de 2022

Amaranto*

 Te recuerdo flaco, cargando una bolsita con amaranto. Decías que podías sobrevivir comiendo solo eso. Uno de los alimentos más nutritivos que conocías. Tu carrera de biólogo te había permitido aprender un poco sobre la alimentación.

Habías regresado sin dinero, después de vivir en Canadá con una chica que te introdujo más en las drogas. Eso lo supe ese día, pues me contaste que fumabas marihuana desde la preparatoria.Yo aún me alimentaba con la idea de que eras para mí.

Que absurdo me parece todo en retrospectiva: tu "naturismo", el primer y último "güey" que escuche de un hombre hacia mí; la tarde en que comencé a perder el tiempo pensando en ti; tus palabras cuando te mostré emocionada un libro de comunicación no verbal: "tú te quieres comer el mundo a puños y aún no te has lavado las manos"; mi necedad.


Después de veinte años, ya te has tragado al mundo -aunque olvidaste lavarte las manos-.


Yo comencé por lavármelas y ya no sueño con comerme al mundo, sin embargo, me nutro de amaranto y muchas cosas más.

Aquel día no fue el último que te vi, ni el último en que hablamos de alimentos, pero quizás fue entonces cuando comenzaste a difuminarte y pasaste únicamente a formar parte de esa etapa en que no cuidaba mi alimentación.

#FernandaSánchezArévalo


lunes, 24 de mayo de 2021

Meditación

Y busco en el Zazen, en el silencio...
Me dijeron que de nada debería estar llena
-paradójicamente-
mejor dicho, vacía.
Que la nada lo es todo,
que de mí me desprenda
y practique el no ser,
lejos del ruido.
Y me siento y medito
esperando, esperando, esperando...
pero espero y soy
y caigo en el abismo;
la nada que me envuelve,
que tiene más de infierno que de cielo
se inserta entre mis huesos,
se hacen polvo,
y lo que debería de no ser
es aquí un envoltorio abandonado
que cubre mis entrañas;
cuero, abismo, polvo, nada,
eso que me carcome
eternamente;
disfraz sin alma
flotando en el vacío.

Fernanda Sánchez Arévalo

miércoles, 21 de abril de 2021

Ulano

Era un lancero inexperto
que asesinó a su caballo;
Ulano, así le llamaban,
pero él no lo recordaba.
John es flaco, debilucho
y a las escobas le teme,
la gitana lo sabía.
No dijo si fue un polaco,
o algún soldado francés,
pero él hablaba en inglés,
y al caballo acariciaba
mientras su madre exclamaba:
"eres grande, mi pequeño,
un gallardo caballero".
Su padre era cazador,
y él miraba alrededor;
de las lanzas se escondía.
Aquellos juegos de guerra
en su mente aborrecía.

Fernanda Sánchez Arévalo

 

 

domingo, 11 de abril de 2021

Ser humano

Se aferró a su pecho con fuerza desde el primer día, sin embargo, su madre dejó muy pronto de amamantarlo. Chillaba cada noche en busca de alimento.
Al crecer comenzó a devorar libros, pero nunca quedaba satisfecho.
Como todos, en este sitio, tuvo que irse. No le dio tiempo de sembrar y cosechar lo suficiente para saciar su hambre.
Hoy volvió como una planta, ávida de sol y agua, que se regodea con su savia.

Fernanda Sánchez Arévalo

 

sábado, 3 de abril de 2021

Artificio

 Artificio mi modo de quererte,
artificio tu modo de evadirme,
artificial el alimento ansiado
que dejaste en la puerta por la tarde;
recipientes de plástico, envolturas,
cariño que no nutre.
Y entre fruta podrida
se amontonó basura;
no hay residuos
que sirvan de composta
y nada es reciclable.

 

Fernanda Sánchez Arévalo

domingo, 28 de marzo de 2021

Lobos en el vecindario

Aquí cada perro trae,
como yo en el corazón,
el aullido y la pasión
que hacia otro lugar me atrae,
y allí mi sueño recae
en la libertad del arte,
que es más fuerte que el amarte;
así al unísono aullamos
y entre lobos nos hallamos
viviendo ese mundo aparte.

Fernanda Sánchez Arévalo

 

domingo, 21 de marzo de 2021

A Manuel Martínez Morales

Sorprendido por la vida,
en marzo dejó este plano
Manuel Martínez Morales;
mas un legado ha quedado
para el mundo de la ciencia.
Del conocimiento amante,
matemático, poeta;
no hubo letra apabullante
o número, en su ecuación;
desde que él era un infante.
Impulsaba el pensamiento
y lo hallaba apasionante.
Que en paz descanse, Mané
y su luz nunca se apague.


 

Fernanda Sánchez Arévalo

Esperanza

Solo palabras
No sé qué sea la esperanza.
No sé si este esperar
a que los "sapos bailen flamenco",
para que tú me mires.
No, me dicen que es costumbre.
No sé qué es la costumbre.
Tal vez este pensarte cada mañana
y levantarme manoseando tu nombre y decir que no es cierto.
Que no es cierto que te quiero a mi lado.

Fernanda Sánchez Arévalo

viernes, 12 de marzo de 2021

Pendiendo de un hilo

Hubo una vez una enorme esfera que  colgaba del árbol principal. En su interior albergaba caramelos: dulces, agridulces, picositos. Otros con cierta acidez. Un día decidieron que los agridulces a nadie le gustaban y los declararon tóxicos. La máquina les ayudaba a apartarlos y rápidamente se deshicieron de esa escoria. Continuarían con los ácidos. Buscaban el equilibrio perdido, mas olvidaron el secreto de la esfera. Muy pronto esta se rompería.

 

Fernanda Sánchez Arévalo

#ViernesDeBocadillos

sábado, 27 de febrero de 2021

Citlatzin

Y era febrero
y su luz y su sonrisa
no dejaron de brillar.

Y era febrero
y las noches
y las nubes
y los sueños.

Y Citlatzin en el cielo.

Y allá arriba, despejado,
se han marchado las ovejas
para darle paso al sol.

Y era febrero
y Citlatzin en el cielo.

y explosiones de poesía
dan paso a la primavera
encendiendo su recuerdo.

Y era febrero
y su luz y su sonrisa
no dejaron de brillar.



Fernanda Sánchez Arévalo

viernes, 19 de febrero de 2021

Un nuevo día

La pestaña se levanta lentamente para darle paso al ojo. Sin embargo, el parpado cae pesado. Con gran esfuerzo logra abrirse, mas continúa el ritual del lado izquierdo. La mira, aunque el cerebro, somnoliento, no la reconoce. Un impulso eléctrico ilumina levemente a una neurona. El otro parpado consigue abrirse. Otra neurona perezosa recibe la luz del día y comienza a trabajar. Mandan una señal al dedo pequeño del pie, este comprende que es hora de moverse y les avisa a los demás. Brincan entusiasmados. Invitan a todos a dejar la cama. Les llevará media hora ponerse de acuerdo en qué pierna bajará primero. La sangre, fatigada, decide hacer su parte y comenzar un nuevo día.

 Fernanda Sánchez Arévalo

#ViernesDeBocadillos

viernes, 12 de febrero de 2021

De prisa

Se llamaba Beppo, mas no le gustaba barrer y a veces se olvidaba de respirar. Corría sin cesar, siempre mirando el reloj. "De tanto darle vueltas al asunto" no recordaba su nombre. Le apodaban Conejo. Esa noche paró en algún sitio. Ella salió a recibirlo. Beppo intentó articular palabra, pero la mujer posó sus dedos fríos sobre sus labios.

Fernanda Sánchez Arévalo

#ViernesDeBocadillos

viernes, 5 de febrero de 2021

Mi jardín

Dentro de mí hay un jardín,
debo regarlo temprano,
cuidarlo pa' que esté sano,
librarlo de gente ruin;
plantar rosas y un jazmín.
La maleza que envenena
la arranco antes de la cena,
y entre aromas y colores
tengo importantes labores;
hago crecer hierbabuena.

 Fernanda Sánchez Arévalo 

#ViernesDeBocadillos

viernes, 29 de enero de 2021

Curry


El placer de la comida se resume en un solo ingrediente, el curry, que recorre tu paladar en una explosión de sabores. Donde lo pruebe, el  plato indio denominado también curry, me hace sentir como en casa; no es solo su picor o parecido con el mole, es un volver al origen, a la tierra, y al igual que en la poesía o en la literatura en general encuentro magia.

 Fernanda Sánchez Arévalo

 

#ViernesDeBocadillos